María Helena, además de los desafíos humanos, ahora tiene los retos de la Inteligencia Artificial (IA), que no es algo del futuro, sino de su presente. Y le pregunta a su bisabuelo que puede hacer. Cómo la IA llegó para quedarse, Bipuzo le responde con mucha paciencia.
- No te preocupes mi querida María Helena, para navegar esta nueva realidad, solo tienes que redoblar esfuerzos por ser más humana.
- ¿ De verdad ...?
- Las comportamientos conscientes para recargar tus energías son suficientes para enfrentar tus rutinas diarias para situaciones predecibles: como respirar, hidratar, nutrir, reaccionar, conectar, ejercitar, dormir, o renovar.
- Me cuesta trabajo creerlo, dijo María Helena en voz baja.
- Pero debes tener en cuenta, que además de las rutinas, requieres optimizar tus habilidades para participar en las decisiones interactivas con familia, pareja, amigos, compañeros de trabajo o estudio.
El viejo Bipuzo le dice a María Helena con un tono suave y cálido, que el aprendizaje de rutinas y habilidades interactivas se impulsa con la práctica. Y para eso existen tres puntos claves que debe cumplir:
Descubrir los factores estresantes que perturban su realidad radical existencial.
Aprender las rutinas que recargarán su energía, y
Desarrollar las habilidades necesarias para fluir en las interacciones sociales con familia, pareja, amigos, compañeros de trabajo o estudio.
Los estilos de vida exitosos requieren algún nivel de capacitación práctica en lugar de solo clases magistrales.
Aprende, no solo estudies.
Las habilidades demostrables obtenidas en aprendizajes prácticos son más valiosas que certificaciones nominales.
Con máxima serenidad, Bipuzo expone la clave de sus herramientas para sobrevivir.
Afrontar los retos de las circunstancias que te rodean, con base en tus capacidades humanas.
Fortalecer las cualidades exclusivamente humanas, como la espontaneidad, la compasión o las respuestas emocionales matizadas para disfrutar el gozo de vivir.
Descubrir talentos latentes o explorar el futuro que prefieras.
Y desarrollar el instinto y el análisis que potencia el juicio humano en la toma de decisiones.
Recuerda que cada humano es único, le dijo Bipuzo a María Helena.
Entonces María Helena pregunta a Bipuzo:
-¿Podrá convivir la inteligencia humana con la inteligencia artificial?
-Sospecho que si. Respondió Bipuzo con un tono resignado. Será un proceso indetenible. Tres etapas probables tendrán la probabilidad de entrar en convergencia de donde saltaría la emergencia de la nueva evolución humana en periodos de tiempo relativamente cortos:
Bipuzo siguió hablando.
-Tal vez los humanos podremos utilizar la Inteligencia Artificial súper inteligente para superar nuestras barreras biológicas, mejorar nuestras vidas y nuestro mundo. Pero lo dudo.
-¿Por qué? cuestionó María Helena.
-Porque dudo que podamos regular la inteligencia artificial. Dijo Bipuzo, en el momento en que una nube densa con olor a profecía amenzante llegó sin avisar.
-¿Qué podemos hacer ante tales desafíos?.
-Un camino es desarrollar habilidades humanas con aprendizajes prácticos adaptativos. Es una opción para la supervivencia.